martes, 28 de octubre de 2008
LA MUERTE DEL MINERO
LA MUERTE DEL MINERO
Carlos E. Figueroa
Juan Navarro insepulto y sepultado
yace en el fondo de la mina oscura.
Afuera el sindicato con premura
un grandioso homenaje ha preparado.
"Fue mártir del progreso, fue soldado..."
Declama el intendente en su lectura
y en solemne responso el señor cura
lo llama "boliviano iluminado".
De qué sirven los cirios y oraciones
y ese cheque que firman los patrones
y ese cura, ese juez, esa bandera?
De qué sirve todo eso Juan Navarro
si estás muerto y pudriéndote en el barro
sin saber que en Oruro es primavera?
Recita: Andrés "el mono" Rivarola
Carlos Figueroa fue director durante años de la emisora L.W.8
Grupo Jujeños - Mina El Aguilar (Retumbo)
Mina el Aguilar (Retumbo)
Letra: Pablo Valdiviezo
Música: Walter Michel
LAS IMAGENES: La Veta y sus corridas(casas), entrada al socavon, un minero Don Isabel Zumbaño, cerros cercanos a la mina con sus llamitas, El Molino y la nieve...
Lo que quisiera ser

Aspiro a ser muy poco, casi nada;
casi nada, Señor;
vivir en una choza abandonada;
en el hondo rincón de una quebrada,
como vive el pastor.
Levantarme temprano, cuando baña
el rocio, la flor,
escalar lentamente la montaña,
mirar desde la cumbre mi cabaña
perdida en el verdor.
Después llevar mis cabras por el monte,
por los toscos airampos;
dominar con la vista el horizonte
de los oscuros campos.
Descender por las faldas a mi choza,
ya cerca la oración;
mientras muere la tarde vaporosa,
con su tenue fulgor azul y rosa...
¡Que lindo es ser pastor!
Aspiro a ser muy poco, casi nada,
casi nada, Señor;
vivir humildemente en la quebrada
y morir como muere en la alborada
el cáliz de una flor.
lunes, 27 de octubre de 2008
SEGUNDA ODA DE AMOR
"Ah, padres, si Ledesma
vive o si se muere
con vuestra sangre y dioses
y amarillos parientes
habrá que sepultarla
y enterrarnos por siempre
bajo sus callejones
esperando que lleguen
de Calilegua como
esperábamos siempre:
con hombres de la sangre
mujeres de la muerte.
En carnaval quedaba
un tendal de indios muertos,
para la zafra todos
nos poníamos huesos
y roncaba el Chañi como
la eternidad, tendiendo
una mano a la caña
y la otra agorero
y por los callejones
los bombos y los perros.
Yo tenía mis hermanos
y cada uno un duende,
la casa nos dejaba
junto a los urundeles.
Por un tiempo de azúcar
venía otro de muerte;
las almas se gritaban
desesperadamente
la tierra y el espíritu,
soledad y aguardiente.
El trágico pin-pín
y los ríos cristianos
me han dejado en la sangre
temblores de matacos.
Por Ledesma se viene
el trópico braceando
y nos arrastra a todos
en bocas del verano.
Que se cumpla la vida!
Que se cumpla la muerte!
las puntas de mi sangre
que sin dioses se pierde.
Y los polvaderales
y los bambúes verdes
y si Ledesma vive
y si Ledesma muere!"
Maquinista

Poeta Jujeña: Isabel Zelaya
IMPRESION
Jujuy, del sol violento,
de las aristas recias contra el cielo;
Jujuy, verde y salvaje
misterio.
Arcilla áspera y ocre
que alisa el viento,
lluvia como castigo
sobre techos,
estrépito del río
que baja del cerro.
Jujuy bravío,
mediodía, torrente,
rugido, fuego.
ABRA PAMPA
Aquí vivió mi madre campesina,
aquí, mi padre labrador y arriero.
Sencillamente, todo lo que quiero
aquí dejó su gota cristalina.
Si lo que está grabado en mi retina
quedó conmigo siempre prisionero,
desde el gastado umbral hasta el alero,
desde la flor humilde hasta la espina;
si lo que soy, que es poco, casi nada,
tiene la misma fuente de partida
porque me viene de la tierra amada,
justo es que vuelva, entonces, y le pida
cuando ya nada espero de la vida,
en su regazo, muerte sosegada.
Colla muerto en el ingenio

Apenas se durmieron los cebiles
la noche derramó sus brujerías
y ya lo están llorando los candiles.
Que bajen a rezar las Tres Marías
y que el Angel Fidel que lo guardaba
le cante las mejores letanías.
No era más que un cardón que caminaba,
no era más que cardón con sus espinas
y la flor milagrosa que lo honraba.
Pero, por él las tardes campesinas
conocieron la melga y las majadas
y eran las estrellas sus vecinas.
Largo tiempo soñó con las quebradas
cuando luego las fábricas del llano
molieron sus fatigas y jornadas.
Por amigo del cerro tan lejano
lo acompañaban siempre sus ayeres
y llevaba el Silencio de la mano.
¡Hay, qué exiliado está de sus quehaceres,
tan gravemente muerto y de cuidado,
sin flores y sin llanto de mujeres!
Se murió sin querer, casi forzado,
¡y vino el capataz rompiendo vales
a dejarlo cesante por finado!
¡Cómo lo han de llorar los carnavales!
Lo extrañarán a fondo sus quebradas
y las carpas de diez cañaverales.
¿Qué remotas, qué cándidas majadas,
cuidarán sus afanes pastoriles
en las altas y azules hondanadas?
Pero ya se durmieron los cebiles
y en la negra capilla del boliche
sollozan, tartamudos, los candiles.
Mientras muelen su sombra en el trapiche.
Ricardo Vilca y sus Amigos - Majada De Sueños

Ricardo Vilca y Sus Amigos - Nuevo Día

Ricardo Vilca y sus Amigos - La Magia De Mi Raza

viernes, 24 de octubre de 2008
Coplitas...
El corazón en el centro,
duda si el mar o montaña.
sali no me acuerdo cuándo;
voy para ninguna parte,
tal vez llegue caminando.
Domingo Zerpa - Jujeñita (Poemas de la Puna Jujeña)
JUJEÑITA
Abajeña linda,
carita rosada,
mujer de las melgas,
paloma del Zapla.
batita celeste,
sombrerito ‘i paja,
pañuelo de seda,
zarcillos de plata.
Un día de ferias,
bailando en las carpas,
me miraste tanto
después de una zamba,
que desde esa tarde,
jujeñita guapa,
pa mi no pasaron
las ferias de Pascua.
Por eso me’i güelto
con ochenta cargas
a cambiar tus ojos
por lo que quisiera
dármelos tu tata.
Traigo en mis burritos
mil kilos de lana,
cuarenta picotes
y un almud de grasa,
barracanes finos,
chalonas y papas,
sombreros alones
de purita alpaca.
Pero por si acaso
no afloje tu mama,
le traigo dos onzas
de pepitas de oro
de la Rinconada.
Y si con todo esto
todavía se trancan,
tengo un macho zaino
de correr guanacos
pa echarte a las ancas.
Abajeña linda,
carita rosada
como las arenas
que amontona el huaira.
Mujer de las melgas,
paloma del Zapla,
te ofrezco mi pecho
como un oratorio
llenito de guaicas.
Te ofrezco mi tierra
con sus llanos anchos
y sus peñas largas,
mis cerros azules
cubiertos de puyas,
perfumaos con salvias.
Te ofrezco mi choza
guaillada con iros,
pircada con champas;
te doy, como a nadie,
los blancos corderos
del corral de mi alma.
Vamos, jujeñita,
que ya tengo lista
la yegua ensillada;
vendremos cada año,
pa cuando haiga ferias,
con muchas petacas.
Y entonces, bailando
de nuevo una zamba,
las mozas solteras
que se te reían
lloraran de rabia.
Vamos, jujeñita,
ramito de albahaca,
mi magre te espera:
la Puna callada,.
la Puna tristona,
desnuda, lejana,
que esta en las alturas
como nuestra Virgen
de la Candelaria.
Abajeña linda,
carita rosada.
Mujer de las melgas,
paloma del Zapla,
un día, en las ferias,
bailando una zamba,
se quedo mi vida
de tras de tus ojos
cercaos de pestañas.
martes, 21 de octubre de 2008
Maimará

hasta aquí llegan pocas noticias del mundo.
recibo cartas de mis amigos;
me dicen que todo marcha bien,
que en algunos países
se vive una vida verdadera.
y que en otros, la esperanza crece, yo no sé nada...
Me alegro por momentos
y me encierro otra vez en mi pueblo,
solo se habla de soledad.
tiene ciento cuatro años,
Aquí estoy,
y la fastuosa inocencia de los pájaros.
el golpe de un caballo es demasiado para él.
sábado, 18 de octubre de 2008
Después... Sera Verano

viernes, 17 de octubre de 2008
Romance De Los Dos Ríos
